Viernes, Mayo 6, 2016

Cuando toca conformarse con sólo ser su “buen polvo”

Hay pcouple-731890osiciones realmente incómodas, y no estoy hablando de las sexuales, sino de esas situaciones de vida en las que se está en desventaja. Por ejemplo, no sé si les ha pasado, pero eso de ser el eterno polvo de alguien a quien quieres, es tan incómodo como desventajoso.

Y es que es muy bueno estar del lado de la balanza con menos peso, cuando es uno quien puede darse el lujo de decirle a la otra persona las condiciones del juego, cuando no se está apostando por mucho, así que si algo se pierde, se cae, se rompe o se daña, pues simplemente se pasa la hoja y listo, una historia más, ya vendrá otra persona, otra piel, otra cama para sumar.

Pero ah problema cuando se está del otro lado, porque nos gusta ilusionarnos, porque nos gusta mentirnos, aun cuando en el fondo sepamos que no somos nada más que un buen rato o un buen polvo para la otra persona, nos gusta creer que eso cambiará y que algún día nos verán tan interesantes tanto con ropa como sin ella, y no es que sea un imposible que las relaciones que son de cama se salgan de allí y trasciendan a algo más “serio”, estable o consolidado, pero esos finales felices no abundan.

Aun cuando se tiene supuestamente claro que no hay ningún otro interés que brindarse un mutuo placer y saciar una necesidad física, no siempre la claridad es suficiente, y a veces afloran sentimientos que crecen y se salen de control, y empezamos confundir gestos de cariño, simpatía o simple cortesía o incluso hipocresía de la otra persona, con argumentos para hacernos creer que ese nosotros tiene futuro, sino que hay que darle tiempo al tiempo.