Viernes, Mayo 13, 2016

Cambiemos de lugar ¿y si lo hacemos en tu oficina, sobre el escritorio?

office-581131_640Una de las formas de darle un toquecito picante a las relaciones sexuales y salir de la monotonía es buscando nuevos lugares para estar con tu pareja, por ejemplo, una excelente opción, te lo digo por experiencia, es en la oficina o el lugar de trabajo.

Esta semana por ejemplo, fue súper excitante mi encuentro sexual con mi pareja, lo visité en su oficina, era de noche y debió trabajar hasta tarde, y aunque no quiero sonar mojigata ni mucho menos, créanme que no iba con esa intención, pero las cosas tomaron otro rumbo.

Todo parecía aburrido, él en su escritorio terminando unos informes, yo viendo el celular y tomándome una cerveza, traté de no hablarle para distraer su atención, ustedes saben que a los hombres les cuesta hacer dos cosas al mismo tiempo, así que estuve callada.

Pero llegó el momento interesante, él dejó de lado esas cosas aburridas que hacía, me miró y empezó a besarme, y clic, me activó, con unas deliciosas y suaves caricias en mis senos me excitó, primero sobre mi blusa y después introdujo sus manos en ella, el ritmo de los besos empezó a subir también, empecé a acariciarlo por encima de su pantalón, que tenía una deliciosa erección que se notaba a leguas, él metió su mano en mi pantalón y me sintió tan mojada que los dos estábamos en un punto de excitación mayor.

La “víctima” fue el escritorio más próximo, el de su compañero de oficina, tomó con tal facilidad mis 53 kg de peso y los puso sobre la mesa, me quitó el pantalón mientras nos besábamos apasionadamente, con su mano izquierda acariciaba mis senos y con su derecha metía su mano en medio de mis piernas, de una manera tan rica que no recuerdo haber tenido un orgasmo tan delicioso hace mucho tiempo.

Mi orgasmo fue tan rico, placentero y húmedo que no aguantó más y me penetró, con fuerza y desespero, aumentando la adrenalina y generando una compenetración tan profunda que terminó en una satisfacción plena y mutua.

No se imaginan cómo quedó el escritorio, pero esta historia tiene un final feliz, nosotros tuvimos un sexo delicioso y su compañero estará tranquilo, pues no tiene por qué enterarse de todo lo que sucedió allí.

Autoría: Anónimo