innova x vibeVoy a lanzarme a los leones y hablaré de mi intimidad sin miedo, solo con la intención de compartir una experiencia.

Me fui para Bogotá, estuve un fin de semana con mi novio y en nuestras andanzas por la capital colombiana decidimos entrar a un motel en Chapinero, sí, un motel, esos lugares donde la gente va a devorarse hasta el alma.

Entramos como si nada, conseguimos una habitación y nos dispusimos a hacer de las nuestras. La cuarto, como todos los otros que te encuentras en los moteles, contaba con jacuzzi, sauna, tienda de juguetes, una cama y una silla tantra.

Mi experiencia en la silla tantra es poca, así que bueno, había que probar algo diferente e inventar posiciones. En la parte lateral de la silla había tres botones y, como buena persona curiosa que soy, decidí presionar uno de ellos y ¡oh, sorpresa!, se encendieron luces en esta y comenzó a vibrar, sí, ¡a vibrar!, así que me senté en ella, primero sola a probar los diferentes modos de vibración, no entraré en muchos detalles de lo que pasó a continuación, pero quiero enfatizar que mi novio se convirtió en el vibrador de la noche, acompañado por el éxtasis producido por las miles de posturas que pudimos hacer en esta silla que juro, no es como las  convencionales que ves en todos los moteles.

Estábamos muertos, así que pasamos a descansar en la cama, prendimos el televisor, aire acondicionado y hallé un control adicional, ni idea de qué era, pero bueno, hay que hundir botones, ¿no? Así que presioné uno y me llevé otra sorpresa: ¡la cama comenzó a moverse!, movimientos suaves horizontales… ¡Ñapa! El control tenía varios botones, había que probarlos todos; movimientos horizontales, verticales y uno que se hacía llamar ‘Wild’, el cual combinaba todo de manera desordenada. La velocidad la ajustaba a mi antojo… ¡Locura total!

En el control de la cama había una marca “Innova-X”, no quiero hacer publicidad, pero sí me surge una duda: ¿qué habrá pasado por la cabeza de sus creadores para salir con este tipo de productos? Sin duda es una manera diferente de hacer el amor, el sexo es a otro nivel, lo recomiendo al 100% y, como lo he dicho siempre, hay que dejar la mojigatería y abrirse a nuevas experiencias.

Relato escrito por una de nuestras usuarias.