DSC_7716Encontrar la línea, el equilibrio, eso suena fácil pero vaya que es difícil. A veces es complicado saber cómo actuar, porque ni mucho que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre.

Al grano, alguien que me ayude a entenderlos, sí, a ellos, a los hombres, casi todos sueñan con una mujer que sea una maestra en la cama, que se mueva rico, que esté segura de su cuerpo, que sea atrevida, que diga palabras sucias, que proponga, que a todo diga sí, que sea delicada, pero también ruda, atrevida y ardiente, que tome el control pero que también sepa cuándo cederlo, y que además diga sí a sus fantasías.

Bla, bla, bla, algunos le quitarán algunas características, otros le agregarán otras tantas, pero eso de ser tan buena a veces es un poco “malo”, porque no falta ese pensamiento pre o pos polvo que las señala, llegan preguntas como: ¿y esta vieja por qué sabe tanto? ¿dónde aprendió todo eso? ¿con cuántos tipos habrá estado?

Así que mejor decídanse, no pidan a gritos la actriz porno en la cama, y después la miren como la más sucia de las mujeres, porque aun cuando su gran desempeño se deba a una larga y experimentada vida sexual, recuerden que una mujer es mucho más que la suma o la cantidad de hombres que han pasado por su entrepierna y han destentido su cama.

Artículo enviado por una de nuestras seguidoras.